El estado donde han propuesto castrar a todos los violadores de menores de edad

Una iniciativa de ley presentada hace unos días en Alabama pretende hacer pagar severamente a los individuos que hayan sido sentenciados por abusos sexuales cometidos contra menores de edad. 

De aprobarse esa propuesta esos convictos no solo irán a la cárcel por el número de años que proceda, sino que todo ofensor sexual que haya tenido 21 años o más al cometer el delito y cuya víctima haya tenido 12 años o menos será sometido a castración quirúrgica antes de ser liberado una vez cumplida su condena.

Por añadidura, el preso deberá pagar los gastos de esa cirugía.

Se trata de la iniciativa de ley estatal HB-365 que el representante republicano Steve Hurst, un legislador que tiene una larga trayectoria de intentos de hacer aprobar leyes relacionadas a la castración de criminales sexuales. De acuerdo a la televisora CBS, Hurst lo ha intentado con propuestas casi idénticas siete veces desde 2006, pero sin éxito.

Su razonamiento es severo: al cometer el abuso sexual contra un menor, el delincuente lo agravia y marca de por vida por lo que, a su juicio, el convicto debe a su vez ser marcado de igual modo. Vía la castración quirúrgica.

Hurst también ha impulsado otras formas de castigo severo en relación a los abusos sexuales, como el ampliar hasta cadena perpetua sin libertad condicional la sentencia que pueda imponerse a una persona hallada culpable de abuso sexual de un menor de 6 años o menos.

Pero sus propuestas de imponer la castración como pre requisito a la liberación de un convicto por esta clase de crímenes no han prosperado, pues aunque existe consenso sobre que los delitos relacionados con esta iniciativa son atroces y merecen severa sanción legal, la castración en este caso podría resultar inconstitucional y contraria a los derechos humanos.

De acuerdo a la televisora Fox News, detractores de esa iniciativa la juzgan errada pues no tiene en cuenta la salud mental de los criminales, además de considerarla una forma de tortura, una práctica inhumana.

Los ciudadanos de Alabama se encuentran también divididos en sus opiniones. La televisora local WIAT cita, por ejemplo, a Jessica George, quien dice que entiende que por crímenes sexuales contra menores  el culpable debe ir a prisión por largo tiempo “pero mutilar físicamente… es una locura”. En cambio, Keith Dison dijo a esa televisora que alguien que abusa de niños pequeños “debe ser castrado” para que no sea capaz de volverlo a hacer.

Los resultados de una encuesta en línea sobre esta iniciativa de ley levantada por la WIAT muestran que un 51.41% de los participantes se opone a esta propuesta de castración y 48.59% la apoya.

Otros estados tienen leyes que imponen la castración química obligatoria (inyecciones de sustancias que reducen la libido y la actividad sexual) o la quirúrgica de modo voluntario en casos de abuso sexual, pero el caso de Alabama sería el primero de castración quirúrgica obligatoria de ser avalada la HB-365.

Al parecer a Hurst no le convencen otras soluciones, como la opción química, que puede perder efectividad con el tiempo y busca imponer, además, no solo un severo castigo sino un elemento de disuasión poderoso para prevenir, a su juicio, que esa clase de delitos se cometan.

Sus intentos no han prosperado en ocasiones anteriores, pues aunque en al menos nueve estados (California, Florida, Georgia, Iowa, Louisiana, Montana, Oregon, Texas y Wisconsin) se han establecido normas que imponen la castración química para ciertos convictos de delitos sexuales (sanción considerada cruel e inhumana por la American Civil Liberties Union y otras organizaciones), la castración forzada como la propuesta por Hurst ha ido más allá de esos límites. 

Por el momento, no es claro cuál será el destino de esta iniciativa de ley.

Fuente: noticias.yahoo