En declaraciones brindadas afuera de un Juzgado en Puerto España en el que busca evitar ser extraditado a Estados Unidos, Warner dijo que hay otros motivos en las acusaciones de corrupción hechas por la Fiscalía General de EU contra altos dirigentes y exdirigentes de la FIFA.

"Desde que Estados Unidos es la policía del futbol mundial, estarían contentos de que el presidente en ejercicio de la Concacaf sea el presidente de la Federación de Estados Unidos, así que creo que por ahora han ganado el primer round", dijo Warner, exhombre fuerte de la Concacaf.

"Así que dejemos que se adueñen de la FIFA y le quiten las sedes de las próximas Copas del Mundo a Rusia y Qatar. Está todo bien", agregó sarcásticamente.

Warner, de 72 años y exmiembro del Parlamento de Trinidad y Tobago, es requerido por Estados Unidos que lo acusa de corrupción y blanqueo de dinero.

En libertad bajo fianza, Warner fue suspendido de por vida de toda actividad relacionada con el futbol por parte del Comité de Ética de la FIFA.

Sus abogados buscan cuestionar la legalidad de un tratado de extradición entre Estados Unidos y Trinidad y Tobago con el fin de evitar que Warner sea extraditado a la potencia mundial.

El juez James Aboud postergó el caso para el 17 de diciembre y dijo que espera tomar una decisión para principios de febrero.