La compañía incrementó sus ingresos un 1,7 %, hasta los 75.870 millones de dólares (69.846 millones de euros), frente a los 74.600 millones (68.677 millones de euros) del mismo periodo de 2014. Unas exiguas cifras que no se daban desde junio de 2013.

Si quieren buscar un culpable, no miren muy lejos. Es el iPhone.

Los de Tim Cook vendieron en esta ocasión 74,77 millones de teléfonos. ¿Mucho o poco? Depende de cómo se mire. Apple vende más de 34.000 teléfonos cada hora, en cada trimestre. Además, tanto los beneficios como los ingresos mostrados fueron otra vez récord. Sin embargo, las ventas del iPhone crecieron tan solo el 0,5 % frente al mismo periodo de 2014. Su ritmo más lento desde el debut del producto estrella en el año 2007. Por si fuera poco, la tecnológica ha reconocido que durante el actual trimestre sus ingresos se desacelerarán al ritmo más rápido de los últimos 15 años lo que, de suceder, pondría fin al periodo de enorme crecimiento experimentado por la empresa.

La razón de esta caída se debe, principalmente, a dos motivos: el desproporcionado éxito que tuvieron los modelos 6 y 6 Plus (este último sobre todo en China), y las pocas novedades tecnológicas que incluyeron sus versiones posteriores: el 6s y 6s Plus. Los dos primeros teléfonos reportaron a la compañía unos beneficios históricos, según reconoció el propio CEO de la compañía Tim Cook. Apple llegó a facturar hasta un 57 % más por la venta de teléfonos, cuyo negocio supuso un 68,6 % de sus ingresos totales.

Ante estas cifras era previsible que los números de la tecnológica cayesen. Sobre todo cuando lo que tocaba era anunciar los modelos 's', tecnológicamente menos innovadores que los que implican un cambio de número. El iPhone 6s incorpora novedades respecto a su hermano mayor como el 3D Touch o la cámara de fotos. Pero en líneas generales no ha supuesto una gran revolución en el portfolio de productos de Apple.

Para contrarrestar esta caída Apple tenía dos opciones: esperar a finales de año para anunciar el próximo iPhone 7, o sacarse un as de la manga. Que es lo que presumiblemente hará finalmente.

Tras la estela del iPhone 5c

Se prevé que Apple presente en marzo un nuevo 'smartphone' junto con el nuevo Sistema Operativo de la compañía. Se trata del iPhone 5se, un modelo mejorado del iPhone 5s presentado en 2013 y, sobre todo, más pequeño y —en teoría— barato que los actuales 6s y 6s Plus.

La estrategia de la compañía parece clara en este sentido: apostar por un teléfono un poco más económico que los actuales, liquidar el obsoleto diseño del iPhone 5s (muy alejado de las curvas de los últimos modelos) y mejorar las ventas de su producto estrella.

Hay que recordar que no es la primera vez que la empresa refuerza su catálogo con un teléfono con unas medidas inferiores y ligeramente más económico que el resto. Ya lo hizo con el 5c, aunque sin mucho éxito. En este caso Apple apostó por fabricarlo en policarbonato y con un procesador y componentes ligeramente inferiores a las del resto de iPhones.Otro de sus grandes inconvenientes fue su memoria interna, de tan solo 8 GB, lo que no terminó de convencer a los clientes de la compañía. Además, salió a la venta por unos 600 euros, una cifra demasiado alta y cercana a los modelos 'normales'.

En esta ocasión parece que los de Tim Cook vienen con la lección aprendida e incorporarán especificaciones suficientes para ganarse la simpatía del público que no quiere gastarse tanto dinero para tener un iPhone. El medio '9to5Mac' prevé que el nuevo iPhone 5se incorpore un diseño ligeramente curvado, similar al de la gama del iPhone 6, fabricado en aluminio (y no plástico), y con un lector de huellas dactilares Touch ID.

Entre otras características que se espera incorpore el nuevo dispositivo se encuentra también un procesador A9 M9 (el mismo que el último 6s, lo que tendría sentido teniendo en cuenta que este año Apple anunciará su iPhone 7 con un procesador A10 M10), y la misma cámara de 8 megapíxeles y frontal de 1.2 megapíxeles que el iPhone 6. Además, ofrecerá el sistema Live Photos, inaugurado por el iPhone 6S que permite que las imágenes se conviertan en pequeños clips de vídeos, un sensor barométrico encargado de ofrecer soporte a la aplicación Health para monitorizar la actividad física del usuario, y un chip NFC para realizar pagos móviles mediante la tecnología Apple Pay.

Además, el 5se vendrá con Siri permanentemente activado y contará con dos versiones: un modelo de 16 GB de memoria interna y otro de 64 GB. Hay que recordar en este sentido que Apple apostó en el modelo 5c por los 8 GB. Esto resultó insuficiente teniendo en cuenta que la firma no permite ampliar la memoria interna mediante tarjeta microSD.

Todo apunta a que el nuevo iPhone 5se jubilará al actual 5s, como ya hiciera anteriormente Apple con el 5c, que sustituyó al iPhone 5 (convirtiéndose en el móvil de Cupertino que menos tiempo duró en las tiendas). Que funcione o no el nuevo dispositivo de la tecnológica dependerá, una vez más, de los componentes tecnológicos que decida incorporar Apple y sobre todo su relación calidad-precio. Lo normal es que la cifra sea similar a la del actual 5s. Es decir, desde 500 euros. Algo que podremos comprobar el próximo mes de marzo.

Fuente: Diario El Confidencial