Kobe Bryant disputará esta noche su último Juego de las Estrellas

Por décimo octava vez, a una del récord de Kareem Abdul Jabbar, Bryant será mañana protagonista del All Star Game, aunque en esta ocasión será especial. En el Air Canada Center no quedará bajo los focos por su juego indomable, sino que lo estará por tratarse de su despedida.

"Me siento muy mal", dijo Bryant hace unos días mientras se levanta de la silla con visibles muestras de dolor antes de la rueda de prensa previa al All Star Game. "Me duele el tobillo, me duelen las rodillas. Lo mejor que sé hacer es jugar al baloncesto, pero realmente me siento como una basura. Sólo quiero mostrar una vez más que lo puedo hacer", afirmó el jugador de 37 años, que ya anunció su retiro para el final de la temporada.

Bryant no sería Bryant si, a pesar de las condiciones en las que se encuentra, no estuviera impulsado por su orgullo y ambición y mañana no quisiera demostrar que sigue siendo uno de los mejores jugadores del mundo. Y los hinchas también lo desean. El alero de Los Angeles Lakers recibió poco menos de 1,9 millones de votos, casi 300.000 más que Stephen Curry, el verdadero dominador de la liga actual.

"Kobe es el Michael Jordan de nuestra generación", lo elogió Dirk Nowitzki. "Es uno de los mejores que alguna vez se ató una zapatilla para jugar", añadió el alemán, que brilló en la NBA casi a la par de Bryant.

Una leyenda de la NBA y ex compañero como Shaquille O'Neal está convencido de que Bryant buscará su quinto premio como jugador más valioso del partido (MVP) en el All Star Game, aunque el propio "Black Mamba" lo desmienta.

"Conociéndolo como lo conozco, estoy seguro de que si se siente bien y sus compañeros lo ayudan, hasta el público va a querer que vaya en busca del MVP. Es su último All Star Game, ¿por qué no va a intentar irse a lo grande? Yo en Phoenix lo busqué y Kobe me ayudó. Y él ahora va a hacer lo mismo, seguro", indicó O'Neal, que compartía cartel con Bryant en los tres títulos que ganó con los Lakers.

"No hace falta forzar, estoy bien así", remarcó Bryant. "Intentaré meter un par de tiros en suspensión y trataré de jugar lo mejor posible. Voy a ser muy selectivo, con apariciones con ráfagas cortas".

"Es muy loco que durante 20 años, más de la mitad de mi vida, haya estado en la NBA. Es mi última vez, así que voy a disfrutar lo que más pueda", indicó el bicampeón olímpico en Pekín 2008 y Londres 2012.

La realidad actual parece darle la razón a Bryant, que está cumpliendo su peor campaña como profesional, al tiempo que los Lakers son el segundo peor equipo de la Liga, con 11 triunfos en 55 partidos. No obstante, cada vez que visita una ciudad por última vez, los fanáticos se rinden ante el astro.

"Desde que Bryant anunció su retiro, cada partido se transformó en un Juego de las Estrellas, pero con una sola estrella, con unos pocos momentos de brillantez dentro de la triste y profunda caída de los Lakers", escribió el diario "Los Angeles Times", que encontró una buena manera de resumir la temporada: "Bryant es como los Harlem Globetrotters". La única diferencia es que en el show, el equipo gana los partidos.

Bryant se siente honrado con este final de carrera, incluso con muestras de cariño que no esperaba, como sucedió en Boston, donde era uno de los rivales más odiados por los Celtics. O con el video que le regaló Michael Jordan. "Quisiera felicitarte por tu increíble carrera", afirmó uno de los mejores jugadores de la historia. "Siempre me sentí como un hermano mayor y que tú eras mi hermano menor".

Más allá de la despedida del astro, la noche de Toronto tendrá otros atractivos, con las estrellas de la nueva generación buscando brillar con luz propia, sin ser opacadas por el 24 de los Lakers.

Dentro de un partido en el que el Este -dirigido por Tyronn Lue- buscará vengar la derrota 163-158 que en 2015 le propinó el Oeste -conducido por Gregg Popovich-, nombres como Stephen Curry, LeBron James, Kevin Durant, James Harden o Russell Westbrook, el MVP del año pasado, competirán para mostrar sus destrezas.

Sin embargo, por esta vez, la emoción por el adiós de Bryant competirá mano a mano con el talento, las luces y el show del All Star Game.